Rajoy pilota un gobierno de involución en los aspectos económicos y fiscales, sociales y en los derechos democráticos.
Se anuncian otras tajadas. Se insinúa la subida del IVA. Se amenaza en los Presupuestos. Ahora han sido 8.900 millones € de recorte, una cuarta parte de los 36.000 millones € que cifran para bajar el déficit del 8 al 6 y al 4,4 %, según las exigencias UE.
Las medidas bautizadas de reformistas respecto al PSOE son alternativas PP-UE ultra neoliberales, depresoras de la economía, destructoras de los aspectos sociales, salud, educativos, investigación y administración del Estado. La austeridad del gobierno PSOE de Zapatero va a quedar pálida ante la que ejecuta el PP.
El ahorro gubernamental -recortes- se ceba en la parte más pobre. Sale de la congelación del sueldo del funcionariado público (descenso real al subírseles la jornada), de la congelación del salario mínimo, del recorte en transporte, investigación, ayuda al desarrollo, prestaciones dependencia, eliminación de la renta de emancipación (ayudas a la juventud para el alquiler).
El incremento de ingresos para una recaudación de 6.200 millones € es por la aportación de 4.200 millones de las rentas salariales vía IRPF, y 1.250 millones € de las rentas del capital. El IBI ha de aportar lo que falta. Dos tercios del dinero se consigue de la clase trabajadora sólo una tercera parte del capital.
El gobierno Rajoy anuncia equidad en los segmentos sociales que soportan la crisis, pero evita meter mano a los poderosos al no poner un impuesto a las grandes fortunas, ni derogar las Sicav. Tampoco plantea ninguna medida para las casi cinco millones de personas en el paro, ni alternativas para las nuevas que se van a ver en esta situación en breve.
La recesión se agravará con estas medidas. Los millones destinados a los avales para los bancos y la exención a las grandes fortunas y empresas del saqueo fiscal dan otra señal bien distinta de la que se aplica a la mayoría de la población trabajadora y en el paro. Incluso el 1 % de aumento a la gente pensionista (9 millones de personas, la pensión media subirá 8,11 €) no llega a mantener el poder adquisitivo (la inflación oficial está en el 2,9 %).