Una banca Pública
11 de Noviembre de 2011
Una

 

La sociedad se queja de falta de crédito y está harta de que se ayude a los bancos. Es la ocasión para volver a crear una banca pública. Esta sería una conclusión lógica y común para la mayoría de los mortales, salvo para los banqueros y los gobernantes de este país. Es una decisión política. Hay que perder el miedo a los ricos y responder a las necesidades de la gente.

La actual crisis está demostrando que el sector financiero es un sector parasitario de la sociedad. Su función debería ser intermediaria, es decir recoger, guardar e invertir adecuadamente el dinero de la ciudadanía para poder prestarlo, para que la sociedad, las empresas y las familias, pudieran disponer de financiación. Pero en la sociedad capitalista eso es una ilusión, porque los bancos llegan a acumular el dinero del país y de simples intermedios pasan a ser los controladores de la sociedad, al poseer el dinero se adueñan de los resortes económicos, y en muchos casos de los políticos, del conjunto de la sociedad.

 

Si además añadimos los excesos que la actual crisis ha puesto al descubierto, subprime, engaños en las concesiones hipotecarias, operaciones como si fuera un casino de juego, enormes salarios para los ejecutivos, especulación con la deuda de los estados, etc., podemos comprender mejor que para salir de la crisis se necesita un cambio drástico en el funcionamiento de las finanzas. No puede ser que cuatro u ocho entidades controlen las finanzas del país, eso poco tiene que ver con la democracia y se parece más a una verdadera dictadura del capital. La respuesta debería ser que todo el sector financiero tuviera un carácter público y controlado por el estado, los sindicatos, representantes de impositores, asociaciones populares, etc.

 

Hasta que la sociedad mayoritariamente considere que esa es la decisión a tomar hay pasos que ya se pueden dar. Cuatro cajas de ahorro, la CAM, Catalunya Caixa, UNIM y CaixaNovaGalicia, han sido intervenidas por el Banco de España porque estaban en quiebra técnica o a punto de quebrar. El Estado las ha salvado y ha tenido que invertir 7.551 millones de euros para salvarlas, con la gravedad de reconocer que 2.800 millones son directamente pérdidas ya que la CAM es imposible que las absorba. Ese es el panorama.

El volumen de este conglomerado lo convertiría en la tercera o cuarta entidad, con implantación en la mayoría del país, con experiencia y capacidad para dar respuestas a las necesidades financieras actuales. De hecho, hoy en día ya son una banca pública controlada por los gestores del Banco de España. Lo peor es que el plan del gobierno consiste en salvar con dinero público a esas entidades y luego devolverlas a buen precio a los banqueros, sea Botín, Rato u otro. O sea, socializar las pérdidas entre todos y luego que los beneficios se los queden los banqueros.

¿Por qué no se crea una banca pública? Por razones políticas, no económicas, de los gobernantes y miedo al qué dirán los ricos.

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